Del campo al plato: ¿Cómo se está redefiniendo la producción de proteínas animales en México a partir de las nuevas tecnologías?



La producción de proteínas animales en México y Latinoamérica está experimentando una transformación significativa gracias a la adopción de tecnologías emergentes.


Estas innovaciones no solo mejoran la eficiencia y sostenibilidad de la industria alimentaria, sino que también responden a la creciente demanda de productos cárnicos de alta calidad en la región.


En este artículo exploramos el estado actual de la producción de proteínas animales, las tecnologías emergentes que la están revolucionando y su impacto en la industria alimentaria.


Estado actual de la producción de proteínas animales en México y Latinoamérica

México se ha consolidado como un actor clave en la producción de proteínas animales a nivel mundial.


Según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el país ocupa el séptimo lugar en la producción global de proteína animal, con una producción anual de 3.8 millones de toneladas de carne de pollo, 3.1 millones de toneladas de huevo para plato, 2.2 millones de toneladas de carne de bovino y 1.7 millones de toneladas de carne de cerdo.


El consumo per cápita de carne en México es de aproximadamente 65 kilogramos anuales, inferior al promedio de 100 kilogramos en países desarrollados.


Esta diferencia indica un potencial de crecimiento en el mercado interno. Sin embargo, la industria enfrenta desafíos como el aumento en los costos de insumos, la necesidad de sostenibilidad y la adaptación a las demandas cambiantes de los consumidores.


Tecnologías emergentes en la producción de proteínas animales

La innovación tecnológica está desempeñando un papel crucial en la modernización de la producción de proteínas animales.


A continuación, se detallan algunas de las tecnologías emergentes más destacadas:

Agricultura de precisión y digitalización de los procesos

El uso de drones, sensores y análisis de datos permite monitorear y gestionar de manera más eficiente las explotaciones ganaderas.


Estas herramientas facilitan la detección temprana de enfermedades, optimizan la alimentación y mejoran el bienestar animal, lo que se traduce en una mayor productividad y reducción de costos.


Por ejemplo, Carrefour emplea robots inteligentes para la gestión de inventario en sus almacenes, mejorando la eficiencia operativa.


Biotecnología y edición genética

La aplicación de técnicas como CRISPR ha permitido desarrollar animales más resistentes a enfermedades.


Por ejemplo, el Instituto Roslin ha creado cerdos resistentes al síndrome respiratorio y reproductivo porcino, una enfermedad que causa pérdidas significativas en la industria. Estas innovaciones pueden reducir la dependencia de antibióticos y mejorar la eficiencia productiva.


Alimentación y nutrición avanzada

El desarrollo de alimentos balanceados innovadores, que incorporan aditivos naturales y probióticos, mejora la conversión alimenticia y promueve la salud animal.


Para 2021 según datos del gobierno, en México, operaban 547 plantas productoras de alimento balanceado para animales, destinando el 48.9% de la producción a la avicultura, el 15.9% a la porcicultura y el 11.1% a bovinos.


La innovación en este sector es clave para mantener la competitividad.

Producción de proteínas alternativas


La búsqueda de fuentes sostenibles de proteína ha impulsado el desarrollo de alternativas como la carne cultivada y las proteínas de origen vegetal.


La fermentación de precisión, que utiliza microorganismos para producir proteínas alternativas, es una de las tecnologías emergentes más prometedoras en este ámbito. Estas alternativas no solo ofrecen opciones adicionales al consumidor, sino que también contribuyen a la sostenibilidad ambiental.