La tecnología siempre ha transformado el comportamiento de los consumidores y, con ello, el mundo del marketing. En la actualidad, nos encontramos en la cúspide de otro cambio importante impulsado por la IA. Al igual que hace una década nos preguntábamos cómo adaptarnos a la era móvil, ahora nos enfrentamos a nuevas preguntas: ¿Cómo cambiará la experiencia del consumidor? ¿Cómo será la publicidad? ¿Seguirá creciendo mi negocio? Lo cierto es que, las personas siguen buscando información, descubriendo nuevos productos y tomando decisiones informadas. La clave está en comprender cómo y dónde lo hacen.
La «nueva» experiencia del consumidor
El consumo de los usuarios ha cambiado, ahora su experiencia se basa en estos cuatro comportamientos clave: hacer streaming, hacer scroll, buscar y comprar. Pueden estar viendo un vídeo en YouTube, navegando por las redes sociales o haciendo una foto con su teléfono para obtener más información sobre un producto.
Las líneas entre estas acciones se están difuminando. Un consumidor puede rodear un producto en un vídeo para buscarlo, o utilizar la Búsqueda para validar un artículo que vio en las redes sociales.
Si bien los consumidores interactúan con más de 130 puntos de contacto móviles al día, recurren constantemente a las plataformas en las que confían. Según una encuesta de Ipsos, un 88% de los consumidores españoles utiliza Google y/o YouTube a diario. Esta cifra es casi idéntica para la Generación Z, con un 87% que declara un uso diario. Esto no se trata solo de consumo pasivo; se trata de participación activa. De hecho, Google y YouTube generan más confianza en el recorrido de compra que las principales plataformas de redes sociales.


